Red Eléctrica activa el SRAD por tercera vez en 2026: qué significa para la industria y su relación con los CAE
Red Eléctrica ha vuelto a activar el Servicio de Respuesta Activa de la Demanda (SRAD) por tercera vez en lo que va de 2026 (según El Ecosistema Startup, 31/07/2026). Analizamos qué implica esta herramienta para el sistema eléctrico y cómo la gestión de la demanda industrial puede convertirse en una palanca de eficiencia y de generación de Certificados de Ahorro Energético (CAE).
Qué es el SRAD y por qué Red Eléctrica lo ha activado de nuevo
El Servicio de Respuesta Activa de la Demanda (SRAD) es un mecanismo mediante el cual los grandes consumidores de electricidad pueden reducir o modular su consumo cuando el operador del sistema lo requiere, a cambio de una remuneración. Según El Ecosistema Startup (31/07/2026), Red Eléctrica ha activado este servicio por tercera vez en 2026, lo que refleja la creciente necesidad de flexibilidad en el sistema eléctrico español.
La activación del SRAD suele producirse en momentos de tensión en el sistema, ya sea por picos de demanda, por baja disponibilidad de generación o por necesidades de equilibrio entre oferta y demanda. Al recurrir a la demanda flexible, el operador evita medidas más costosas o disruptivas, como el uso de tecnologías de respaldo más caras.
Que se haya recurrido a él tres veces en el mismo año (según El Ecosistema Startup) es una señal de que la gestión de la demanda está pasando de ser una herramienta excepcional a un elemento cada vez más habitual en la operación del sistema eléctrico.
- Servicio de flexibilidad gestionado por el operador del sistema
- Permite modular el consumo industrial en momentos críticos
- Los participantes reciben una remuneración por su disponibilidad
- Tercera activación registrada en 2026 (fuente: El Ecosistema Startup)
Por qué la gestión de la demanda es cada vez más relevante
La transición energética está transformando el sistema eléctrico español. La mayor penetración de energías renovables, cuya generación es variable, exige que la demanda sea también más flexible para mantener el equilibrio del sistema. En este contexto, la capacidad de los consumidores industriales para ajustar su consumo se convierte en un activo estratégico.
La gestión de la demanda no solo aporta estabilidad al sistema, sino que abre una vía de ingresos y de ahorro para las empresas que sepan aprovecharla. Modular el consumo en las horas de mayor tensión —o desplazarlo a franjas más baratas— permite reducir la factura energética y participar en servicios remunerados como el SRAD.
Para que esta flexibilidad sea posible, las empresas necesitan conocer bien sus perfiles de consumo, disponer de sistemas de monitorización y, en muchos casos, invertir en tecnología que les permita automatizar la respuesta a las señales del sistema. Aquí es donde la eficiencia energética y los CAE entran en juego.
- Mayor peso de renovables variables en el mix eléctrico
- La flexibilidad de la demanda estabiliza el sistema
- Oportunidad de ingresos y ahorro para la industria
- Necesidad de monitorización y automatización del consumo
Qué son los CAE y cómo se relacionan con la eficiencia industrial
Los Certificados de Ahorro Energético (CAE) son un instrumento del Sistema de Certificados de Ahorro Energético creado en España para acreditar y fomentar los ahorros de energía derivados de actuaciones de eficiencia. Este sistema fue regulado por el Real Decreto 36/2023 (publicado en el BOE, según el MITECO), que estableció el marco para la obtención y comercialización de estos certificados.
Cada CAE representa un ahorro energético verificado, expresado habitualmente en kilovatios hora, obtenido gracias a una actuación de mejora. Las empresas que ejecutan medidas de eficiencia pueden convertir ese ahorro en certificados con valor económico, que ayudan a rentabilizar la inversión inicial.
Aunque el SRAD y los CAE son mecanismos distintos —el primero es un servicio de flexibilidad y el segundo un sistema de certificación de ahorros—, ambos comparten un mismo objetivo de fondo: optimizar el uso de la energía. Las inversiones que una industria realice para poder participar en la gestión de la demanda suelen ir acompañadas de mejoras de eficiencia que pueden ser elegibles para generar CAE.
- CAE: certificados que acreditan ahorros energéticos verificados
- Regulados por el Real Decreto 36/2023 (fuente: MITECO)
- Cada certificado tiene un valor económico transferible
- Ayudan a rentabilizar inversiones en eficiencia industrial
Cómo puede la industria aprovechar el SRAD y los CAE de forma combinada
Una empresa que quiera participar en servicios de flexibilidad como el SRAD debe conocer con detalle su curva de consumo y ser capaz de reducir carga en momentos determinados sin comprometer su producción. Para ello, suelen implantarse sistemas de gestión energética, equipos de monitorización y medidas de optimización de procesos.
Muchas de estas actuaciones —mejora de motores, sistemas de recuperación de calor, optimización de aire comprimido, iluminación eficiente o sistemas de control avanzado— generan ahorros energéticos susceptibles de acreditarse como CAE. De este modo, la misma inversión puede ofrecer un doble retorno: participación en servicios de flexibilidad y generación de certificados.
El primer paso siempre es realizar un diagnóstico energético que identifique dónde están las oportunidades de ahorro y qué medidas son elegibles según la metodología del sistema CAE. A partir de ahí, se puede diseñar una estrategia que combine eficiencia, flexibilidad y monetización de los ahorros.
- Auditoría o diagnóstico energético inicial
- Implantación de sistemas de monitorización y control
- Ejecución de medidas de eficiencia elegibles para CAE
- Evaluación de la participación en servicios de flexibilidad
Pasos prácticos para empezar a generar valor con la eficiencia energética
Para las empresas industriales que observan estas señales del sistema eléctrico —como la reiterada activación del SRAD en 2026 (según El Ecosistema Startup)—, la recomendación es no esperar a que los precios o las restricciones aprieten. Adelantarse con un plan de eficiencia permite reducir costes de forma estructural y estar preparado para participar en nuevos mercados de flexibilidad.
El sistema de CAE ofrece un incentivo económico adicional para acometer estas inversiones. Al acreditar los ahorros conseguidos, la empresa obtiene certificados con valor de mercado que mejoran el retorno del proyecto. Según fuentes del sector, este mecanismo se está consolidando como una de las vías más atractivas para financiar la eficiencia en España.
El acompañamiento de un experto es clave para asegurar que las medidas cumplen los requisitos técnicos y administrativos exigidos por la normativa. Un análisis previo permite dimensionar correctamente el ahorro esperado, el volumen de CAE que se puede generar y el modelo de participación en servicios de red.
- Anticiparse a la volatilidad de precios y a las restricciones
- Aprovechar los CAE como incentivo económico
- Verificar la elegibilidad técnica y administrativa de cada medida
- Contar con acompañamiento experto para maximizar el retorno
Preguntas frecuentes
¿Qué es exactamente el SRAD de Red Eléctrica?+
El SRAD (Servicio de Respuesta Activa de la Demanda) es un mecanismo mediante el cual grandes consumidores de electricidad reducen o modulan su consumo cuando lo requiere el operador del sistema, a cambio de una remuneración. Según El Ecosistema Startup (31/07/2026), Red Eléctrica lo ha activado por tercera vez en 2026, lo que refleja la creciente necesidad de flexibilidad en el sistema eléctrico.
¿El SRAD y los CAE son lo mismo?+
No. El SRAD es un servicio de flexibilidad de la demanda gestionado por el operador del sistema, mientras que los CAE (Certificados de Ahorro Energético) son un instrumento que acredita ahorros de energía derivados de actuaciones de eficiencia, regulado por el Real Decreto 36/2023 (fuente: MITECO). Aun así, ambos pueden complementarse: las inversiones para participar en el SRAD suelen incluir mejoras de eficiencia elegibles para generar CAE.
¿Qué actuaciones industriales pueden generar CAE?+
Entre las medidas habituales están la mejora de motores, la recuperación de calor, la optimización de aire comprimido, la iluminación eficiente o los sistemas de control avanzado. La elegibilidad concreta depende de la metodología del sistema CAE, por lo que conviene realizar un diagnóstico energético previo que identifique qué actuaciones cumplen los requisitos.
¿Cómo empieza una empresa a participar en la gestión de la demanda?+
El primer paso es conocer con detalle su curva de consumo mediante monitorización, e identificar qué cargas puede reducir o desplazar sin comprometer la producción. A partir de ahí, se puede evaluar la participación en servicios como el SRAD y combinarla con medidas de eficiencia que generen CAE. Un análisis técnico especializado ayuda a definir la estrategia adecuada.
¿Qué valor económico tienen los CAE?+
Cada CAE representa un ahorro energético verificado con valor económico transferible en el mercado. Según fuentes del sector, este mecanismo se está consolidando como una de las vías más atractivas para financiar inversiones en eficiencia en España. El valor concreto depende del volumen de ahorro acreditado y de las condiciones del mercado en cada momento.
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